Las cinco responsabilidades irrenunciables del Directorio

Un Directorio puede delegar muchas funciones. Pero existen responsabilidades que nunca podrá transferir sin debilitar el gobierno de la organización.

Resumen ejecutivo

Una de las principales fortalezas de una organización bien gobernada es la claridad respecto de las responsabilidades de su Directorio.

Sin embargo, en la práctica es frecuente encontrar Directorios que dedican gran parte de su tiempo a asuntos que podrían resolver otros niveles de la organización, mientras temas verdaderamente estratégicos reciben poca atención.

Esta situación no siempre responde a un exceso de intervención.

Con frecuencia refleja una comprensión incompleta del rol del Directorio.

El gobierno corporativo moderno reconoce que existen ciertas responsabilidades que pertenecen exclusivamente al Directorio. No pueden delegarse al gerente general, a un comité ni a un asesor externo.

Estas responsabilidades constituyen el núcleo del gobierno de la organización y representan el punto de partida para evaluar la efectividad estratégica del Directorio.

1. La responsabilidad no se delega

El Directorio puede delegar tareas.

Puede delegar autoridad.

Puede delegar ejecución.

Lo que nunca puede delegar es su responsabilidad final.

Aunque la administración prepare la estrategia.

Aunque un comité analice los riesgos.

Aunque un asesor externo conduzca la evaluación del Directorio.

La responsabilidad última sigue perteneciendo al órgano de gobierno.

Comprender esta diferencia evita uno de los errores más frecuentes del gobierno corporativo.

Confundir delegación con transferencia de responsabilidad.

2. Primera responsabilidad: definir el rumbo

La primera responsabilidad del Directorio consiste en asegurar que la organización tenga una dirección clara.

No significa redactar personalmente la estrategia.

Significa validar que exista una visión compartida sobre:

  • el propósito de la organización;
  • sus objetivos de largo plazo;
  • las prioridades estratégicas;
  • los principales riesgos;
  • la asignación de recursos.

Cuando el Directorio pierde esta capacidad, la organización comienza a reaccionar al entorno en lugar de anticiparlo.

3. Segunda responsabilidad: nombrar, apoyar y evaluar al Gerente General

Ninguna decisión tiene un impacto mayor sobre el futuro de una organización que la elección de quien la dirigirá.

El Directorio no solo debe seleccionar al Gerente General.

También debe apoyarlo, desafiarlo, evaluarlo y preparar oportunamente su sucesión.

Reducir esta responsabilidad a una evaluación anual representa una visión demasiado limitada.

La relación entre el Directorio y el Gerente General constituye un proceso permanente de construcción de confianza y exigencia.

4. Tercera responsabilidad: supervisar sin administrar

Supervisar no significa revisar cada decisión operativa.

Significa verificar que la organización avance conforme a la estrategia aprobada, que los riesgos permanezcan dentro de niveles aceptables y que existan los controles adecuados.

Cuando el Directorio comienza a administrar, la supervisión pierde independencia.

Y cuando deja de supervisar, la administración pierde orientación.

El equilibrio entre ambos extremos constituye una de las mayores responsabilidades del órgano de gobierno.

5. Cuarta responsabilidad: proteger la sostenibilidad de la organización

El Directorio representa la continuidad institucional.

Por ello debe preocuparse por aspectos que trascienden los resultados de un ejercicio financiero.

La cultura.

La reputación.

La sucesión.

La legitimidad.

La sostenibilidad financiera.

Las relaciones con los principales grupos de interés.

Estas materias rara vez generan urgencia inmediata.

Precisamente por eso necesitan un Directorio que mantenga una perspectiva de largo plazo.

6. Quinta responsabilidad: desarrollar el propio sistema de gobierno

Quizás esta sea la responsabilidad menos comprendida.

Un Directorio efectivo no solo gobierna la organización.

También gobierna su propia forma de gobernar.

Evalúa su funcionamiento.

Revisa la calidad de sus decisiones.

Actualiza sus prácticas.

Desarrolla nuevas capacidades.

Aprende.

Esta responsabilidad explica por qué la evaluación del Directorio constituye una actividad de gobierno y no un ejercicio administrativo.

7. Las responsabilidades evolucionan

Las cinco responsabilidades permanecen.

Lo que cambia es la intensidad con que cada una debe ejercerse.

Durante una crisis financiera la supervisión puede ocupar más tiempo.

En un proceso de sucesión la prioridad será el liderazgo.

En una transformación tecnológica el foco estará en la estrategia y las capacidades futuras.

Un Directorio maduro adapta continuamente el énfasis de su trabajo sin perder de vista ninguna de sus responsabilidades esenciales.

Tabla de síntesis

ResponsabilidadPregunta que debe responder el Directorio
Definir el rumbo¿Hacia dónde debe avanzar la organización?
Liderazgo ejecutivo¿Tenemos al Gerente General adecuado para los desafíos futuros?
Supervisión¿La organización está ejecutando correctamente la estrategia?
Sostenibilidad¿Estamos protegiendo la capacidad de crear valor en el largo plazo?
Desarrollo del gobierno¿Nuestro Directorio está mejorando como órgano de gobierno?

Reflexión para el Directorio

Revise las agendas de las últimas doce reuniones.

Clasifique cada tema según estas cinco responsabilidades.

Pregúntese después:

¿La distribución del tiempo refleja realmente las prioridades que hoy enfrenta la organización?

Con frecuencia la respuesta revela más sobre la efectividad del Directorio que cualquier cuestionario.

Conclusiones

Las responsabilidades del Directorio no se definen únicamente por la legislación o los estatutos.

También se definen por las necesidades de la organización.

Un Directorio efectivo comprende que su principal aporte no consiste en participar en todas las decisiones.

Consiste en ejercer con profundidad aquellas responsabilidades que ninguna otra instancia puede asumir.

En el Modelo EGD™, esta dimensión constituye el fundamento sobre el cual se desarrollan las demás capacidades de gobierno.

Preguntas frecuentes

¿Puede el Directorio delegar alguna de estas responsabilidades?

Puede delegar tareas y análisis, pero nunca la responsabilidad final sobre las decisiones de gobierno.

¿Cuál de las cinco responsabilidades es la más importante?

Depende del momento que vive la organización. Sin embargo, todas forman parte del núcleo irrenunciable del rol del Directorio.

¿Cómo puede saber un Directorio si está dedicando suficiente tiempo a estas responsabilidades?

Analizando periódicamente la distribución de sus agendas y comparándola con los desafíos estratégicos de la organización.

¿Qué relación tiene este artículo con el Modelo EGD™?

Estas cinco responsabilidades constituyen la base de la primera dimensión del Modelo EGD™, dedicada al análisis del rol y las responsabilidades del Directorio.

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Referencias

  • OECD. G20/OECD Principles of Corporate Governance (2023).
  • ISO 37000. Governance of Organizations.
  • IFC. Corporate Governance Progression Matrix.
  • Bob Tricker. Corporate Governance: Principles, Policies and Practices.