La relación entre el Directorio y el Gerente General: el equilibrio que define la calidad del gobierno

Un Directorio puede tener excelentes integrantes y un gerente general extraordinario. Si la relación entre ambos no funciona, la organización difícilmente alcanzará todo su potencial.

Resumen ejecutivo

La relación entre el Directorio y el Gerente General constituye uno de los factores más determinantes para la calidad del gobierno de una organización. Cuando ambos comprenden claramente sus responsabilidades y desarrollan una relación basada en la confianza, el respeto y la exigencia, las decisiones mejoran y la organización fortalece su capacidad para crear valor.

Sin embargo, esta relación también es una de las más complejas. Un Directorio excesivamente intervencionista limita la autonomía del gerente general y ralentiza la gestión. Por el contrario, un Directorio demasiado distante pierde capacidad para supervisar, orientar y desafiar a la administración.

El desafío consiste en encontrar un equilibrio dinámico: suficiente cercanía para comprender el negocio y suficiente distancia para mantener la independencia del juicio.

Este artículo analiza cómo construir una relación efectiva entre el Directorio y el Gerente General, cuáles son los errores más frecuentes y qué prácticas fortalecen la gobernanza.

1. Una relación decisiva

Toda organización posee relaciones importantes.

Entre accionistas.

Entre ejecutivos.

Con clientes.

Con proveedores.

Sin embargo, pocas influyen tanto en el futuro de la organización como la relación entre el Directorio y el Gerente General.

Ambos persiguen el mismo objetivo: el éxito de la organización.

Pero lo hacen desde responsabilidades diferentes.

El Directorio gobierna.

El Gerente General administra.

Cuando esa diferencia se comprende, la relación se fortalece.

Cuando se confunde, aparecen tensiones que afectan a toda la organización.

2. Dos responsabilidades diferentes

El Directorio responde por la calidad del gobierno.

El Gerente General responde por la calidad de la gestión.

El Directorio define el marco dentro del cual la organización debe desarrollarse.

La administración transforma ese marco en resultados.

Esta diferencia parece simple.

Sin embargo, muchas organizaciones generan conflictos precisamente porque ambos intentan desempeñar el rol del otro.

El Directorio administra.

El Gerente General intenta gobernar.

Ninguna de las dos situaciones produce buenos resultados.

3. La confianza como punto de partida

No puede existir una buena relación sin confianza.

Pero la confianza no significa ausencia de supervisión.

Tampoco implica aceptar sin cuestionamientos las propuestas de la administración.

La verdadera confianza permite formular preguntas difíciles sin deteriorar la relación.

Permite reconocer problemas antes de que se transformen en crisis.

Permite discutir errores sin buscar culpables.

Y permite que ambas partes trabajen pensando en el interés de la organización y no en la protección de sus posiciones.

La confianza no elimina la exigencia.

Hace posible una exigencia de mayor calidad.

4. La independencia también es necesaria

Tan importante como la confianza es la independencia.

El Directorio debe conservar siempre la capacidad de evaluar objetivamente el desempeño del Gerente General.

Debe poder cuestionar decisiones.

Solicitar información adicional.

Pedir alternativas.

Exigir planes de acción.

La cercanía personal nunca debe comprometer el juicio profesional.

Del mismo modo, el Gerente General debe sentirse con la libertad suficiente para plantear desacuerdos, explicar limitaciones y proponer caminos distintos.

La independencia protege la calidad de las decisiones.

5. El Directorio no debe sorprender a la administración

Una práctica frecuente consiste en formular durante la reunión preguntas que podrían haberse planteado previamente.

En ocasiones ello genera tensión innecesaria y reduce la calidad del debate.

Las mejores relaciones se caracterizan por una comunicación continua.

Los temas relevantes se preparan antes de la reunión.

Las diferencias importantes se identifican oportunamente.

La sesión del Directorio se dedica a deliberar y decidir, no a descubrir problemas por primera vez.

Esto no significa anticipar las decisiones.

Significa preparar mejor el proceso de decisión.

6. El Gerente General tampoco debe sorprender al Directorio

La transparencia es una responsabilidad compartida.

El Directorio no debería enterarse por la prensa de una crisis relevante.

Tampoco de la renuncia de un ejecutivo clave o de un problema que pueda afectar significativamente a la organización.

El Gerente General debe mantener informado al Directorio sobre aquellas materias que puedan requerir su atención.

No porque el Directorio deba administrar la crisis.

Sino porque necesita comprenderla y cumplir adecuadamente su rol de gobierno.

7. La evaluación del Gerente General

Una de las responsabilidades más importantes del Directorio consiste en evaluar al Gerente General.

Esta evaluación no debería limitarse a indicadores financieros.

También debería considerar aspectos como:

  • ejecución de la estrategia;
  • desarrollo del equipo ejecutivo;
  • gestión de riesgos;
  • cultura organizacional;
  • capacidad de liderazgo;
  • preparación de sucesores;
  • relación con el Directorio.

Una buena evaluación no busca únicamente juzgar el desempeño.

Busca contribuir a su desarrollo.

8. Los errores más frecuentes

Existen patrones que se repiten con frecuencia.

El Directorio interviene en la operación

La administración pierde autonomía y el Directorio pierde foco estratégico.

El Gerente General controla la agenda

El Directorio termina reaccionando a los temas que la administración decide presentar.

La información se utiliza como mecanismo de poder

En lugar de facilitar decisiones, limita el debate.

La confianza reemplaza la supervisión

Las relaciones personales nunca deben sustituir el buen gobierno.

Los desacuerdos se evitan

Los problemas permanecen ocultos hasta transformarse en crisis.

Tabla comparativa

Relación débilRelación efectiva
DesconfianzaConfianza con exigencia
Interferencia permanenteClaridad de roles
Comunicación esporádicaComunicación continua
Supervisión reactivaSupervisión estratégica
Confusión de responsabilidadesComplementariedad
Problemas ocultosTransparencia

Reflexión para el Directorio

Pregúntese:

  • ¿La relación con el Gerente General facilita mejores decisiones?
  • ¿Existe suficiente confianza para discutir errores?
  • ¿Existe suficiente independencia para formular preguntas difíciles?

Responder honestamente estas preguntas permite identificar oportunidades de mejora mucho antes de que aparezcan conflictos relevantes.

Conclusiones

El Directorio y el Gerente General no compiten.

Se complementan.

Uno gobierna.

El otro administra.

Cuando ambos respetan sus responsabilidades, comparten información de calidad y mantienen una relación basada en confianza, independencia y exigencia, la organización fortalece significativamente su capacidad para crear valor.

La calidad del gobierno depende tanto de las personas como de la forma en que trabajan juntas.

Y ninguna relación influye más en ese resultado que la existente entre el Directorio y el Gerente General.

Preguntas frecuentes

¿Debe el Gerente General asistir a todas las reuniones del Directorio?

En la mayoría de las organizaciones sí, salvo cuando el Directorio deba tratar materias relacionadas con su evaluación, remuneración, sucesión u otros temas que justifiquen sesiones privadas.

¿Puede el Directorio dar instrucciones directamente a otros ejecutivos?

En general no. La relación operativa debe mantenerse a través del Gerente General, salvo situaciones excepcionales previamente definidas.

¿Con qué frecuencia debería reunirse el Presidente con el Gerente General?

No existe una regla única. Lo importante es mantener una comunicación fluida que permita preparar adecuadamente las reuniones y anticipar los temas estratégicos.

¿Qué ocurre cuando no existe confianza?

La información deja de fluir, aparecen decisiones defensivas y disminuye significativamente la calidad del gobierno.

¿Quién responde por los resultados de la organización?

La administración responde por la gestión. El Directorio responde por la calidad del gobierno y de la supervisión estratégica.

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Referencias

  • OECD. G20/OECD Principles of Corporate Governance (2023).
  • ISO 37000. Governance of Organizations.
  • IFC. Corporate Governance Progression Matrix.
  • Bob Tricker. Corporate Governance: Principles, Policies and Practices.
  • Ram Charan, Dennis Carey y Michael Useem. Boards That Lead.
  • IoD. Good Governance Handbook.